Laboratorio de Buenas Practicas

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domingo, 20 de abril de 2025

CONTEMPLAR, MEDITAR Y ORAR

 

CONTEMPLAR, MEDITAR Y ORAR

Durante siglos se nos ha enseñado a creer que la mente es un simple espectador pasivo del mundo, que estamos condenados a contemplar la realidad desde la distancia, como si fuésemos náufragos a la deriva en un océano de circunstancias. Pero esta idea, repetida hasta el agotamiento por sistemas que se alimentan del conformismo, no sólo es errónea, es el mayor sabotaje jamás perpetrado contra el poder oculto de nuestra conciencia. Porque la verdad, esa que ha sido silenciada, distorsionada y ridiculizada, es infinitamente más poderosa.

La mente humana no es un reflejo de la realidad, es su fuente. Y cuando se comprende esto, ya no se vive, se crea, se moldea, se manifiesta.

No se trata de entretener ni siquiera para inspirar este contenido es como una herramienta para abrir los ojos interno del entendimiento y despertar activado el espíritu.

 Una arquitectura verbal que apunta a deshacer los programas internos que limitan tu capacidad de ver más allá del velo porque toda manifestación comienza con la visión, pero no una visión superficial, mecánica o emocionalmente desesperada, sino una VISIÓN con mayúsculas, la que emana desde el centro mismo del Dios creador que habita en ti.

Sí, has leído bien, porque Tú No Eres Una Parte Aislada Del Universo. Eres Su Totalidad, Expresándose En Forma Humana.

No estás aquí para mendigar bendiciones orar desde las carencias y las necesidades. Estás aquí para activarlas, para recordar lo que ya sabes, ya eres y sobre todo, para dejar de buscar fuera lo que siempre estuvo en tu interior.

A lo largo de este contenido se revelarán enseñanzas que fueron resguardadas celosamente por sociedades iniciáticas, manuscritos prohibidos y sabios olvidados."

La visualización, más allá de ser una técnica para obtener cosas, es un vehículo para manifestar lo divino dentro de ti o tu divinidad interior.

Es un proceso de desmantelar lo que creías real para descubrir lo que siempre ha sido verdadero. Cuando visualizas desde el Dios que reside en ti, lo que imaginas no solo llega, sino que se convierte en ley.

¡La Visualización! No Solo Como Una Técnica, Sino Como Una Forma De Crear Una Realidad Interna Tan Poderosa Que El Universo No Puede Ignorarla.

VISUALIZACIÓN.

Visión Interna, Abrir Los Ojos Del Entendimiento

 

La ciencia del espíritu.

Visualizar no es imaginar, no es soñar despierto, no es pensar positivo, tampoco es un simple ejercicio mental donde te ves logrando tus metas como quien se entretiene con una película interior.

Visualizar en su forma más pura es crear una realidad interna tan viva, tan palpable y tan coherente, que el universo no puede diferenciarla de lo que llamamos realidad externa.

Visualizar es ver con los ojos del espíritu. Y esa visión tiene poder creador.

Los antiguos lo sabían.

En el Evangelio de Tomás, oculto durante siglos, Jesús dice, Cuando hagáis que el interior sea como el exterior, entonces entraréis en el reino.

No se refería a una religión, se refería a un estado con unos principios (ley) universales.

El mundo exterior responde al mundo interior cuando éste es experimentado con plena coherencia. Eso es visualizar. Pero ¿qué significa hacerlo de forma correcta?

 Desde la tradición hermética, el Kivalion lo sintetiza con contundencia.

El Universo Es Mental.

Si todo es mente, entonces la visualización es el acto por el cual la mente crea una estructura energética dentro del campo universal. Que tarde o temprano se densifica en forma de materia.

 En el experimento de la doble rendija se demostrar que la conciencia del observador afecta directamente la manifestación de una partícula.

Es decir, el mundo responde a la atención consciente, no como observación pasiva, sino como acto participativo.

Cuando visualizas, no estás viendo algo que podría ocurrir. Estás diseñando el campo en el que ocurrirá. Pero no cualquier visualización tiene este poder. Hay reglas.

Primero, debe involucrar todos tus sentidos internos.

No basta con ver. Debes oír, sentir, oler, incluso saborear tu realidad visualizada.

Visualizar Desde El Ser Y No Desde La Carencia

"No visualices desde el yo quiero ni desde el ojalá que ocurra esa es la vibración de la carencia visualiza desde él ya es desde él ya lo vivo.  No digas tendré éxito di internamente yo soy éxito encarnado.  Ahora cambia la frecuencia de tu presencia no la proyección futura cuando lo repite hasta que se vuelva natural.

Una visualización efectiva no es un acto ocasional, sino un hábito de conciencia.

Los antiguos egipcios pasaban semanas, incluso meses, interiorizando una imagen hasta que ésta se volvía tan familiar como respirar.

Cuando la mente ya no la distingue de la realidad externa, esa realidad debe manifestarse.

Tu energía debe estar limpia.

Visualizar con una mente saturada de duda, miedo o ansiedad, es como pintar con agua sucia. El lienzo se contamina.

Por eso, antes de visualizar silencia el ruido mental, medita, respira, reestablece tu centro y entonces crea desde la quietud.

Visualiza desde el corazón, no desde el ego.

El ego visualiza desde el deseo de controlar, poseer o impresionar.

El corazón visualiza desde el amor, desde la expansión y el propósito. Cuando creas desde el corazón, la energía es pura y el universo responde con fluidez.

Como es tu más profundo deseo, así será tu destino.

Pero ese deseo no debe ser capricho mental, debe ser el murmullo del espíritu, una voz apacible.

Visualizar es ese momento sagrado donde te conviertes en lo que deseas no porque falte sino porque reconoces que ya está en ti.

 Y cuando eso ocurre la realidad no tiene otra opción que responder Porque el universo no actúa por obligación resuena y obedece a esas vibra en coherencia con lo que ya es

EL LEGADO INVISIBLE.

La historia oculta de la visualización consciente.

Mucho antes de que la palabra visualización fuera pronunciada por algún terapeuta moderno.

 Antes de que se hablara de ley de atracción, de vibraciones o de mente cuántica.

 Existía ya un arte milenario practicado en silencio, entre sombras, en templos ocultos y montañas sagradas

Un arte reservado, temido, a veces perseguido.

Hoy lo llamamos visualización consciente pero su verdadero nombre, su origen, su poder, ha sido cuidadosamente resguardado durante milenios, porque conocerlo y dominarlo significaba una sola cosa, poder.

No es un rezo ni un mito, es una instrucción.

Dice, lo que el hombre ve en su santuario interior, el templo del espíritu el eterno presente en sus infinitas posibilidades lo harán carne.

Ingenieros de una nueva realidad.

Despertar de la imagen viva, entrar en un estado alterado y crear una visión tan vívida de la escena deseada, que su cuerpo temblaba, sudaba, lloraba, como si lo vivido fuera real.

Ese temblor es la señal de que la visualización ha sido aceptada en tu espíritu interior.

Entonces, y sólo entonces, todo está sellado en la consumación del hecho.

El universo interior  ya ha sido alterado, siglos después que el eterno presente consumara todo en el ahora.

Visualización Consciente "los rishis no usaban el término visualización ellos hablaban de drishti Visión Sagrada y afirmaban que el mundo que vemos no es el real sino una proyección de nuestro estado interior en los upanishads se repite una fórmula que fue olvidada por la mayoría aquel que ve con el ojo del espíritu crea el mundo a su imagen los yoguis no visualizaban desde el ego visualizaban desde el espíritu, el yo eterno, y comprendían que la mente no era un creador autónomo, sino un canal del absoluto.

Cuando se unificaba mente, emoción y energía, la creación respondía.

El mundo era moldeado desde dentro.

En Grecia, los pitagóricos practicaban visualización ritual en círculos cerrados durante la noche.

No pedían deseos, no imaginaban fortunas, visualizaban estructuras mentales, geometrías perfectas.

Porque sabían que la forma precede a la materia Creaban en su interior templos esferas proporciones Y esas formas que hoy llamamos arquetipos se materializaban como realidades estables Pitagóricos, herméticos, esenios, taoístas, alquimistas. Todos comprendían una misma verdad.

El universo no responde al pensamiento desordenado, sino a la imagen interna sostenida con coherencia, precisión y fuerza vibratoria.

El arte fue guardado, ocultado, silenciado. Con la llegada de la Edad Media, la visualización fue degradada.

Lo que era ciencia del espíritu pasó a llamarse superstición.

Lo que era práctica sagrada fue etiquetado como herejía, pero no desapareció. se resguardó en manuscritos, en logias, en cábalas, en rituales de medianoche.

El verdadero poder creador del ser humano fue protegido del olvido por aquellos que sabían que si el pueblo comprendía su capacidad de manifestar realidades todo el orden establecido colapsar Con el renacimiento algunos volvieron a hablar del tema Giordano Bruno antes de ser quemado vivo afirman el pensamiento visualizado con certeza y convicción con devoción se convierte en sustancia. Y aunque lo mataron por ello, la frase sobrevivió. Porque la verdad no puede ser destruida, sólo escondida.

Hoy, la ciencia vuelve a dar pasos hacia esa verdad oculta.

La neurociencia ha confirmado que el cerebro no distingue entre lo real y lo intensamente imaginado.

Un estudio de la Universidad de Harvard reveló que personas que visualizaban con detalle tocar el piano desarrollaban las mismas conexiones neuronales que quienes practicaban físicamente. El cerebro cambió con la imagen interna.

La materia obedeció a la mente.

La física cuántica, por su parte, ha abierto la puerta a lo que los místicos sabían desde siempre.

La conciencia del observador colapsa las posibilidades y selecciona una realidad.

No somos testigos somos parte arquitectos silenciosos de lo que ocurre

Hasta que llegamos a una comprensión que une el misticismo y la ciencia moderna.

 Visualizar es convocar lo invisible, darle forma, emoción y vibración, y sostenerlo en un estado de coherencia tan pura que la realidad no tiene más opción que responder.

La historia de la visualización no es una moda. Es una revolución interna que ha acompañado a los sabios de todas las eras. Y ahora, tú estás despertando a esa herencia.

Porque recordar cómo visualizar, es recordar que eres hijo de la fuente, que llevas el poder creador en tu mente y en tu corazón. Que la realidad externa es sólo un eco, un reflejo de la imagen viva que has sostenido con fuerza, claridad y certeza.

Esa es la historia real, y apenas estás comenzando a escribir la tuya.

 

DARLE ALIENTO AL FUEGO.

"Había una vez, en los tiempos en que el conocimiento aún se transmitía con símbolos y gestos, un joven aprendiz de alquimista que deseaba crear la legendaria flor de luz. Su maestro le dijo que debía primero dibujarla en su mente con absoluta precisión, pero no bastaba con verla.

Debía respirar con ella, sentir su calor, escuchar su vibración, y esperar a que la flor comenzara a responder.

El joven pasó días, semanas, meses visualizando esa flor radiante. Pero nada ocurría. Frustrado, exigió respuestas.

El maestro con voz calmada le dijo, has imaginado la flor, pero no la has amado. No le diste vida, solo forma. En ese instante, el aprendiz comprendió que visualizar no es reproducir una imagen mental, sino infundirle alma, como el alfarero que no da por terminado su trabajo hasta que la arcilla respira por sí sola Esto mismo enseñaban los monjes esicastas en los monasterios del monte Atos. Ellos hablaban de la respiración de la imagen un proceso contemplativo en el que al inhalar se absorbe la energía de lo visualizado y al exhalar se insufla vida a esa forma imaginada Al repetir esto lentamente se crea un egregor vivo una forma energía autónoma que ya no depende de ti, sino que comienza a actuar por sí misma en el campo sutil.

Este principio ha sido mantenido en secreto porque desafía la visión infantil de la manifestación.

La mayoría proyecta imágenes débiles, inconsistentes, efímeras, pero el verdadero iniciado sabe que lo visualizado debe vivir dentro del cuerpo, impregnarse en las células, latir con el mismo ritmo que el corazón.

En tradiciones tibetanas ocultas, especialmente en el texto Las Instrucciones del Dragón Celeste, se enseña una práctica donde la visualización debe danzar con el aliento hasta que la imagen se convierte en una entidad perceptible en los planos invisibles.

Cuando sientas que lo visualizado te observa, sabrás que has creado algo real, dice el manuscrito. Esta vivificación de la imagen también ha sido estudiada por la psicología profunda. Carl Jung hablaba de la autonomía de los arquetipos formas mentales que una vez dotadas de energía emocional y simbólica suficiente adquieren voluntad propia y comienzan a modificar la psique y el entorno.

 La ciencia moderna lo confirma El cerebro no distingue entre lo intensamente imaginado y lo vivido. Las redes neuronales se moldean igual.

Lo que repites con emoción y presencia se convierte en patrón, en estructura, y lo invisible se hace carne. Así que la próxima vez que visualices algo, no lo mires como un espectador pasivo. Sé el escultor, el aliento, la llama y el latido. Haz que tu imagen te mire, que te sienta, que respire contigo, y sabrás que algo ha nacido en el campo invisible, y no se detendrá hasta manifestarse.

 

TRASPASAR EL VELO.

Visualizar desde los estados alterados de conciencia.

En las alturas nevadas del Tíbet, un maestro llamado Nyang Rhal vivía recluido en una caverna silenciosa.

Durante décadas nadie lo vio descender del monte.

Decían que había enloquecido, pero un día, un joven peregrino logró encontrarlo, atraído por un sueño que se repetía sin cesar.

Un anciano de ojos radiantes le enseña a tocar el cielo (lo invisible) sin moverse de la tierra. Cuando lo encontró Nianral no hablaba si no que miraba Y luego de horas de silencio absoluto le dijo visualizar en la mente ordinaria es escribir en aguas (del espíritu) desde el estado correcto puede tu visión tocar la raíz de la materia.

Este principio es uno de los secretos más resguardados de todas las escuelas de sabiduría profunda.

La visualización poderosa no ocurre desde el estado común de conciencia, sino desde un estado alterado, elevado y expandido, donde el tiempo se disuelve y el observador deja de ser un yo limitado.

En el antiguo Egipto, los sacerdotes del templo de Heliópolis utilizaban una técnica conocida como el ojo interno del amanecer.

Era una forma de hiper- vigilia alcanzada mediante encuentros, el retiro del silencio y el aislamiento sensorial, el ayuno mental, la repetición rítmica de sonidos afirmantes como mantra. En ese estado, relataban que podían ver el mundo antes de que se manifestara... "los gnósticos lo entendieron así también Que la luz original no nace de la voluntad sino del silencio. No visualices para obtener, visualiza para recordar quién eres.

No creas desde la mente que piensa, crea desde la mente que sabe. No te aferres a la forma, enamórate del vacío. Y entonces, la flor de luz florecerá por sí sola.

EL ESPEJO DE LA VERDAD.

El arte de la visualización lúcida.

Cuenta una leyenda Zen que un monje, tras años de meditación, logró ver su mente como un espejo cristalino.

Asombrado, corrió a contárselo a su maestro, quien le respondió, ahora rompe el espejo.

El monje, confundido, obedeció. En ese instante comprendió que la mente no es un objeto que contemplar, sino un proceso dinámico, un flujo constante de imágenes que se disuelven en la verdad.

La visualización lúcida no es un ejercicio de control mental, sino una danza entre la forma y el vacío, entre la intención y la rendición.

No se trata de crear imágenes perfectas, sino de permitir que la sabiduría del eterno presente del universo en sus infinitas posibilidades se exprese a través de ti. Aquí y ahora.

El verdadero artista no impone su visión, sino que se convierte en un canal de la belleza. En el budismo tibetano, esta práctica se conoce como la visualización de la deidad espejo.

El practicante se visualiza a sí mismo como una deidad iluminada, pero no como un acto de arrogancia, sino como un reconocimiento de su naturaleza búdica inherente.

No está creando una imagen falsa, está recordando su verdadera identidad.

No está intentando ser algo que no es, está permitiendo que su potencial se manifieste.

No está controlando la realidad, está sintonizando con la verdad.

Esta es la clave de la visualización lúcida.

No se trata de manipular el mundo externo, sino de transformar tu mundo interno.

No se trata de crear una nueva realidad, sino de despertar a la realidad que ya existe.

No se trata de obtener algo que no tienes, sino de reconocer lo que siempre has sido.

Cuando visualizas desde este estado de conciencia, la realidad responde con una fluidez asombrosa.

Las sincronicidades se multiplican, las oportunidades aparecen, los milagros ocurren.

No es que estés creando algo nuevo, es que estás permitiendo que lo que siempre ha estado ahí se manifieste plenamente.

Estás quitando las barreras, estás abriendo los canales, estás permitiendo que la luz brille.

Estás dejando de ser un obstáculo y te estás convirtiendo en un conducto.

Estás dejando de ser un mendigo y te estás convirtiendo en un rey.

Estás dejando de ser un esclavo y te estás convirtiendo en un maestro.

Estás dejando de ser un humano y te estás convirtiendo en un dios.

Porque la verdad es que siempre has sido todo eso. Solo que lo habías olvidado.

La visualización lúcida es el arte de recordar."

Crear No Desde El Hacer Si No Desde El No Hacer

el universo no creó desde el hacer sino desde el no hacer, desde el silencio, el Eterno brotó el universo, como un susurro que se hace carne, esto implica algo profundo, el acto de visualizar no es imponer, sino abrir un espacio en ti tan puro, tan libre de interferencias, que lo manifestado puede emerger sin distorsión.

Como una semilla lanzada en tierra fértil, sin que la mano intente apresurar su brote.

En las antiguas enseñanzas toltecas, esto era simbolizado por la noche absoluta, un estado de contemplación tan profundo que el guerrero ya no deseaba, ya no pedía, ya no buscaba, sólo observaba, y desde esa quietud, el mundo se reordenaba a su alrededor. Carl Jung, otro lenguaje, lo expresaba al hablar del inconsciente colectivo.

Los símbolos y arquetipos más potentes emergen no cuando se los busca, sino cuando se permite que afloren desde el fondo psíquico sin censura. Esa es la mente vacía que ve, que permite, que crea.

Una historia sufí habla de un anciano derviche que pasaba horas en silencio frente al desierto.

Un día un discípulo le preguntó, ¿qué haces maestro? Él respondió, estoy esperando que el universo me hable, pero debo estar tan vacío como el desierto para escucharlo As ocurre con la visualización avanzada. No se trata de pensar m ni de esforzarse mejor ni de multiplicarte. Se trata de vaciarse completamente, hasta que la imagen no sea imaginada, sino revelada.

Hasta que la creación no sea algo que haces, sino algo que ocurre a través de ti.

El vacío no es la ausencia, es la matriz, el origen, la posibilidad pura.

Solo allí, cuando todo lo demás ha sido soltado, comienza el verdadero arte de crear desde la nada.

 

LA CONSTRUCCIÓN DEL CAMPO ENERGÉTICO.

Cómo crear un circuito de manifestación.

Había una vez un monje tibetano que durante más de 20 años visualizó cada día una lámpara encendida dentro de una cueva oscura.

Al principio, su imagen se desvanecía al poco tiempo.

Luego, duraba minutos, finalmente, la luz se mantenía encendida aun cuando él ya no pensaba en ella. La historia cuenta que un día, al entrar otro discípulo a la cueva, encontró una lámpara encendida.

No había fuego, no había aceite, sólo luz.

Esa luz era real.

Pero, ¿Cómo puede una imagen mental convertirse en una realidad visible y tangible?

La respuesta está en el secreto olvidado (sabiduría oculta) de la mayor de quienes practican visualización el campo energía.

Visualizar sin construir un campo energía es como plantar una semilla sin tierra.

La imagen no tiene donde arraigarse, ni cómo sostenerse. Por eso se desvanece, por eso no se manifiesta.

Los sabios lo saben.

Templo del espíritu, un recinto estructural que contiene la energética invisible construida con intención pura, emoción coherente y dirección mental enfocada.

Sabiduría oculta, dice:  Todo pensamiento que quiera volverse materia debe primero ser encapsulado en un círculo invisible de energía constante.

Este círculo era más que un símbolo, era un espacio energético sostenido, un verdadero útero vibracional donde lo visualizado podía desarrollarse hasta volverse realidad.

Las culturas celtas practicaban algo similar.

En textos rescatados como los cantos del roble, los druidas enseñaban a envolver sus deseos en formas geométricas invisibles construidas con la mente, los gestos y la voz.

 Cada visualización era sellada en un nudo de luz, como decían, protegida del caos mental y nutrida por la Esto no era magia supersticiosa.

Es Ciencia De La Conciencia.

Joe Dispensa en sus investigaciones sobre neuro plasticidad y campos cuando ha mostrado el pensamiento sostenido y cargado emocionalmente genera un campo electromagnético coherente que afecta directamente la materia sus estudios con electroencefalogramas y mediciones del campo cardíaco revelan que el cerebro alineado con el corazón puede literalmente modificar la realidad externa eso es construir un campo energético, crear una coherencia entre lo que piensas, lo que sientes  (lo que deseas), y sostenerla. Pero no basta con sostenerla internamente.

La imagen visualizada debe ser alimentada desde múltiples niveles como mantras, danzas y respiraciones conscientes para dar aliento a sus visiones.

En el Códice recientemente redescubierto, se describe cómo se en vuelven las intenciones en esferas sonoras, repetían cantos rítmicos y realizar movimientos para fortalecer el campo alrededor de su visualización.

Cada imagen era una semilla y el campo energético su tierra fértil.

Sellar la imagen visualizada en una vibración con un mantra secreto que actúa como contenedor energético."

Conectores con el campo energético y los anclajes de la visualización (VAK)

"Repitiéndose hasta que la imagen se vuelve autosostenida

 Toda generación de creyente en un círculo de certeza y convicción, es como un fuego que no se apaga con el primer soplo de duda.

 El campo energético, entonces es una estructura sutil que protege lo visualizado de las batallas mentales y los combates del pensamiento saboteador de los miedos inconsciente, la dudas o incredulidad. Pero más aún, es una red que conecta lo visualizado con la matriz del universo.

El Tejido Del Soñador, Guerreros de la conciencia, tejer los hilos de atención focalizada.

Visualizar un deseo y anclarlos a un punto de poder en el espacio, manteniéndolo y sosteniéndolo por una red invisible que sólo el corazón podía percibir.

Aquí yace otro secreto el campo energético no se construye con fuerza mental sino con la certeza y convicción del corazón.

 Esa certeza y convicción es el combustible que alimenta la imagen hasta convertirla en experiencia.

 El campo energía es una cuna invisible donde el deseo duerme hasta volverse carne.

Pero requiere cuidado disciplina atención amorosa como una madre que vela el sueño de su hijo hasta que puede caminar por sí solo.

Cuando lo haces bien, llega un punto en que lo visualizado ya no depende de tu esfuerzo.

Vive, respira, actúa por su cuenta. En ese momento ya no es solo una imagen, es una realidad inevitable en camino hacia ti.

EL ESPEJO DE LA CREACIÓN.

Cuando la imagen interior se convierte en universo

El Poder De Tu Presencia.

Un anciano vivía solo, alejado de todo, en las cimas nevadas del Himalaya. No hablaba, no escribía, no daba lecciones, pero decían que quien pasaba una noche en silencio absoluto junto a él, despertaba con la visión de su destino más elevado, tan nítida, como si lo hubiera vivido ya.

Muchos lo llamaban sabio, chamán o loco, pero los pocos que regresaban de su presencia lo hacían distintos.

Algo se había encendido en sus ojos. Los ojos del entendimiento abiertos. Como si hubieran visto el mecanismo invisible que mueve la existencia.

Una discípula tibetana que logró quedarse junto a él tres días sin pronunciar palabra, describió lo que experimentó al mirarlo fijamente durante horas. Dijo que en un momento dado su rostro desaparecía que su forma se disolvía y transfiguraba.

Proyectaba un campo inmenso sin bordes que parecía contener todas las posibilidades del universo.

 Cuando le preguntaron si fue una alucinación respondió con certeza y convicción. No era él, era yo misma observándome desde la totalidad. Por primera vez comprendí.

La imagen que sostengo en mi interior es el molde de mi realidad.

Este es el principio más olvidado y más poderoso que el ser humano ha recibido.

Todo lo que percibes, todo lo que llamas real, es únicamente el reflejo de una imagen sostenida en la mente y en el corazón.

Visualizar no es imaginar, es construir la arquitectura energética desde la cual el universo toma forma.

La física cuántica, desde el célebre experimento de la doble rendija, ha demostrado que el observador altera lo observado. Pero lo que no se dice abiertamente es que el observador crea lo observado.

Lo que sostiene con su atención se convierte en partícula, en hecho, en materia.

El universo es mental. Todo es mente. Lo que piensas, lo que sientes, lo que crees y lo que repites emocionalmente una y otra vez, no sólo tiene un efecto interno, genera una frecuencia que moldea el éter.

La visualización no consiste en cerrar los ojos y fantasear con deseos.  Es convertirte en alquimista de tu propia energía. Fundir la imagen deseada con tu certeza y convicción más profunda y sostenerla con una emoción tan coherente que no pueda sino manifestarse.

No desde el deseo, sino desde el conocimiento de que ya es.

Haz de los dos uno, haz de lo interno como lo externo y entrarás en el reino.

Es decir, cuando tu imagen interna se vuelve más real que cualquier evidencia externa, la realidad se ve obligada a obedecer. ¿Y tú? ¿Qué imagen sostienes sin darte cuenta? Porque el universo no responde a lo que pides, responde a lo que eres.

EL ARTE DE VER LO INVISIBLE.

Ejercicios avanzados de visualización consciente.

En el principio, toda creación fue visión, no acción, no palabra, visión, una imagen sostenida por la mente creadora, contemplada con tal claridad que se volvió forma, sonido, tiempo y espacio.

Esa misma facultad, el poder de ver con intensidad lo aún no nacido, ya se intacta en ti Solo espera ser despertada, pero ver no es mirar, y visualizar no es imaginar vagamente"

Visualizar es crear una semilla energética coherente, viva, autosostenida, que atrae hacia ti aquello que ya existe en el plano invisible. No se trata de repetir mantras vacíos, tampoco de soñar sin dirección. Se trata de entrenar la mirada interior, de construir imágenes que vivan más allá de ti, que respiren, vibren y moldeen la materia.

Aquí Comienzas Este Entrenamiento De Iniciación, Alistamiento, Profundización, Y Buenas Practicas

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